Embarazo y parto¡Soy Primeriz@!

Cómo armar tu plan de parto ¿Conoces tus alternativas?

El plan de parto no es más que una lista de decisiones acerca de los distintos aspectos que forman parte del proceso de alumbramiento. Es una especie de planificación, que puedes llevar o no por escrita, pero que está predeterminada por ti, de acuerdo con tus preferencias personales.

Lo ideal es que este plan se lo comentes a tu médico antes del parto y lo tengas por escrito para que también lo puedan ver los demás profesionales que te atiendan ese día (enfermeras, matronas..). Así todos estarán al tanto de tus preferencias.

¿QUIERES CONOCER MI SECRETO PARA DISFRUTAR DE LA MATERNIDAD DESDE EL PARTO? MIRA ESTE WEBINAR DE 1 HORA

Para armar tu plan de parto, lo que necesitas es saber sobre qué aspectos puedes decidir y saber qué quieres. 

Pero ahora, la gran pregunta… y, ¿que es lo que quiero?

A ver, lo que yo quiero (y queremos todas) es que el parto no duela ¿o no? La mayoría de los puntos del plan de parto están relacionados con este tema, así que te será de gran interés conocer tus opciones.

Para saber qué preferencia tienes, tienes que saber las alternativas, los pros y contras de cada una y sólo así, es que podrás armar tu Plan de parto.

Es muy común (sobretodo en primerizas) no querer informarnos mucho del parto por el terrible miedo que le tenemos a dar a luz. A mi me pasó y les comparto mi experiencia como una mamá sumida en el miedo aquí.

Luego de esa experiencia, tomé la decisión de que quería que mi parto fuera diferente. Y el plan de parto es fundamental para lograr eso.

¿Sobre qué podemos elegir?

Aclaratoria: en mi compromiso por ofrecerles y compartirles información veraz, actualizada y simple, quiero aclarar que este tema no es mi área de experiencia profesional. Todo el contenido es concluido de lectura, cursos y contacto con expertos. Mi recomendación siempre será discutir esto con tu médico, matrona o doula. La fuente principal utilizada para este artículo fue: elpartoesnuestro.es

Continuando… La aplicación del plan de parto dependerá claramente, de las condiciones del mismo. Si hay complicaciones, el médico puede sugerir hacer cosas que no estaban en tu planificación buscando siempre tu bienestar y el de tu bebé. Pero, si tu parto se desarrolla de forma natural, sin inconvenientes, tu plan ayudará a que se mantenga así y que puedas estar más cómoda durante el proceso.

Entonces, ¿qué desiciones nos corresponden como mujeres en el parto?

1. Quien te acompañará durante el parto y quienes permitirás que estén en el lugar

Estas en tu total derecho de definir quién quieres que esté (y quién no) en la sala de parto. Si quieres que sea tu pareja o algún familiar, no deberían privarte de la compañía de esa persona.

Por otro lado, puedes también pedir que haya poca gente en la sala de parto (entendiendo que hay personal que sí o sí debe estar). Pero en el caso de estudiantes, exceso de enfermeras o lo que sea, puedes solicitar que no haya tanto público.

De hecho, el parto es un proceso hormonal… y sabes ¿qué otra cosa es un proceso hormonal? El tener relaciones sexuales. Es decir, se entiende perfectamente que una mujer quiera dar a luz de forma privada, sin demasiado público. En la medida que tu te sientas cómoda y en intimidad, tus hormonas fluirán mejor y por lo tanto el parto debe ser más cómodo.

2. El manejo del dolor

Cuando hablamos de manejo del dolor, sólo pensamos una cosa: la epidural. Pero, primero, realmente existen otras alternativas no farmacológicas que vale la pena explorar y segundo, la epidural no es una panacea.

La epidural también tiene lo suyo. Y no me refiero a los riesgos inherentes a su utilización (que no son menores, están literalmente inyectando algo en tu médula espinal), sino a que entorpece el proceso del parto.

Cuando optamos por usar epidural, prácticamente se anulan las demás posibles decisiones. Por ejemplo,

  • Ya no podrás tener libre movimiento porque se te duermen las piernas y es indispensable que des a luz acostada. Esto te hará más propensa a necesitar una episotomía. Ahí van dos decisiones tachadas de la lista.
  • No sentirás las contracciones (lo cual es bueno desde el punto de vista del dolor) PERO, no sabrás cuando pujar. Al no poder pujar, es posible que requieras oxcitocina artificial o maniobras como la de kristeller para ayudarte a sacar al bebé. (Tacha dos más)

Y así la posibilidad de decidir en otras cosas se “disuelve”.

Existen dosis de epidural que permiten a la mujer todavía sentir las piernas, aunque su efecto de eliminar el dolor de las contracciones, seguro será menor.

Entonces… ¿cómo hacer para que no duela?

Lamento reconocer que no hay nada que hacer para que “no duela”. Pero eso no quiere decir que debamos perder la esperanza.

¿QUIERES SABER SI USAR EPIDURAL O NO? MIRA ESTE WEBINAR DE 1 HORA

Hay cosas que hacen que (en teoría) el parto duela más, así que podemos empezar por evitarlas:

  • El uso de oxcitocina artificial
  • Que nos rompan la bolsa
  • Dar a luz acostadas
  • Que nuestro estado emocional esté alterado (exceso de miedos, incertidumbre, incomodidad, etc)

Qué sí podemos hacer:

BUSCAR NUESTRO BALANCE EN EL ESTADO EMOCIONAL, a través de:

  • Entender la fisiología del parto. Con esto me refiero a que el dolor no es continuo, es más una sensación que viene y se va. Esto nos ayuda a gestionar “una contracción a la vez” y a tener espacios de descanso. Así estamos “conciliadas” con la situación y la gestionamos mejor.
  • Estar informadas y empoderadas para saber qué esperar y no caer en incertidumbre.
  • Tener pequeñas cosas que nos generen placer: algún aroma, una persona de apoyo, poder tomar o comer si lo necesitamos

Tomar medidas para que el dolor sea menor:

  • Baños calientes. Tener la posibilidad de que corra agua caliente por nuestro cuerpo ayuda a que el dolor sea más manejable.
  • Respirar. Concentrarse en la respiración nos permite “transitar” la contracción y relaja los músculos. Si estamos tensas y además viene una contracción digamos que la cosa se complica un poco.
  • Tener libertad de movimiento. Poder mover las caderas o ponerte en la posición que tu cuerpo pida.
  • Evitar (en lo posible) oxcitocina artificial y rotura de la bolsa.

Ante la inminencia del dolor, estas estrategias pueden parecer muy básicas. Pero en teoría funcionan bastante bien. Y no, no quitan el dolor, pero sí nos ayudan a manejarlo.

3. Rasurado vaginal

Antes se hacía de rutina porque se pensaba que ayudaba a la recuperación y evitando infecciones. Hoy en día, la evidencia demuestra que no tiene ningún beneficio.

Por otro lado, es bien incómodo que te estén rasurando en pleno trabajo de parto, lo cual afecta nuestro estado emocional. Sin dejar de lado que luego, en el postparto, nos podemos irritar por el crecimiento del vello.

4. Enema

Se realizaba de rutina bajo la teoría de que el bebé tal vez no pudiera pasar porque las heces del recto interferían y que existía mayores riesgos de infección si el bebé entraba en contacto con las heces durante el parto.

Hay que dejar algo claro: las contracciones y el puje del parto hacen que los desechos salgan. Sin mebargo, no hay evidencia que diga que sea “malo” que la mamá haga caca en el proceso. Por lo tanto, el enema deja de ser algo absolutamente necesario (según el criterio médico), a menos que se tratara de una mamá con mucho estreñimiento y que, lo duras de las heces en el recto, no permitan el paso del bebé por el canal.

SIN EMBARGO (y esto parece tonto, pero no lo es)…

No existen miedos superficiales para una mujer en trabajo de parto. La verguenza de hacernos encima puede alterar nuestro estado emocional y por lo tanto la manera como fluye el parto.

Entonces aquí es donde tu debes definir qué te “altera” menos. Si la verguenza de “hacerte ” o la incomodidad de un enema. Es decir, si te mortifica el tema de las heces, puedes pedir el enema. O, si por el contrario (no es que te encante la idea de hacerte caca), pero el enema te genera más ansiedad, entonces, puedes obviarlo.

5. Libertad de movimiento

Cuando nos duele lo que sea (estómago, vientre, cabeza, espalda) somos capaces de forma instintiva de buscar la posición que se nos haga más cómoda y a aliviar el dolor. Igual funciona en el parto.

Se supone que cuando la madre tiene libertad de movimiento, es capaz de adoptar posturas que la alivien y no es casualidad que son esas posturas precisamente las que el bebé necesita para salir mejor. Movernos, abrir las caderas, ponernos en cuclillas, permiten a los huesos de la pelvis dar más espacio al bebé. Además, la gravedad también permite que el bebé sea expulsado más fácilmente.

Más info de la libertad de movimiento aquí 

Y, ¿cómo es que todas parimos acostadas?

Algunos explican que la razón por la que se elije esta postura es por la comodidad del personal sanitario, a pesar de no tener ningún beneficio para las madres 🙁

Los problemas de dar a luz de forma horizontal es que:

  • Dificultan la salida del bebé.
  • Hay mayor riesgo de sufrimiento fetal.
  • Es más probable que la mujer necesite una episotomía.
  • Hace más doloroso e incómodo el parto haciendo que la epidural sea casi necesaria.

Dentro de tu plan de parto puedes dejar preestablecido si deseas poder moverte. Eso implica (en parte) que no se puede usar mucha epidural para poder sentir las piernas.

6. Episotomía

Puedes dar el permiso o no de que te hagan una episotomía. Este es un corte que se hace en el perineo (espacio entre vagina y ano) para agrandar el canal de parto. La evidencia dice que esta maniobra se debe hacer en menos del 20% de los partos. A pesar de eso, en España y América Latina las cifras son de hasta el 89% y en EEUU del 50 al 90%.

El aprobar o no la episotomía puede ser una decisión difícil de tomar ya que entendemos que de no hacerla, podríamos desgarrarnos, lo cual pareciera ser peor. Sin embargo, la evidencia indica que tanto el dolor como la recuperación de los desgarros es MEJOR que la de las episotomías.*

¿Es posible evitar ambas?

Estrategias como el masaje al perineo durante el embarazo, la libertad de movimiento y el hecho que la mujer puje cuando ella siente que lo necesita (en vez que de forma guiada), disminuyen la incidencia de episotomías y desgarros. Pero, eso implica que tanto nosotras, como el personal médico, tenga paciencia y nos dé el espacio para movernos y pujar sólo cuando sintamos la necesidad, no antes.

*Si quieres ampliar esta información o conocer las fuentes, aquí hay una revisión súper completa. El parto es nuestro: ¿Episotomías o desgarros?

7 y 8. Oxcitocina artificial y Rotura de la Bolsa

Las coloco juntas porque tienen el mismo objetivo: acelerar el parto. El problema con estos “métodos de aceleración” es que hace que las contracciones sean aún más fuertes y por lo tanto el dolor mayor. Cuando el dolor tiene este origen “artificial” es más difícil de gestionar y por lo tanto se requiere más de la epidural.

 9. Colocación de una vía

El objetivo de la misma sería hidratarte y pasar medicamentos. El problema es que limita tus movimientos y realmente no es necesaria si buscas un parto sin fármacos y si bebes y comes alimentos ligeros durante el trabajo de parto.

10. Comer o beber durante el trabajo de parto

La restricción de los alimentos puede deberse a prevenir que la mujer tenga el estómago lleno en caso de requerir una cesárea. Sin embargo, no alimentarse o beber, no es una práctica realmente necesaria. Mas bien debemos consumir lo que nuestro cuerpo nos pida. Ten en cuenta, que el trabajo puede durar horas e incluso un día entero (o más).

 

En resumen…

Como ves, el parto tiene muchas aristas. Y de ellas salen distintas decisiones que harán que nuestra percepción del dolor, rapidez del parto y posiblemente la recuperación post parto sea de una manera u otra. El uso de epidural tiene sus pros (que calma el dolor) pero también tiene sus grandes contras: que es posible que haga necesario el uso de oxcitocina artificial, que debas dar a luz horizontalmente, mayor riesgo de episotomías, etc.

fíjate como una decisión se entrelaza con la otra.

Y… ¿Que haré yo? 

Pues en este momento, a mis 34 semanas, no lo sé. Me considero una persona bastante cobarde y con gran gran aversión al dolor. Siempre me ha parecido que mi umbral del dolor es patético, así que prescindir de la epidural no sé si será una opción para mi.

Pero por lo menos ya tengo la información. Puedo hacer uso de mi Crianza Informada y asumir mi parto como mío. Conozco las posibles consecuencias de cada cosa que suceda. Puedo DECIDIR

Mi plan de parto

Te comparto mi plan de parto para que lo uses como referencia y ¡tengas una idea de cómo redactarlo!

De todo lo que solicité, lo único que no me permitieron fue dar a luz en vertical. Eso no me encantó, pero a pesar de eso tuve un gran parto y un mejor post parto 🙂

Espero que te ayude, ¡mucha suerte!

Accede aquí a mi Plan de parto

Espero que te animes a decidir tu también

¡Cuéntame qué te pareció la info! Las leooooo

Con cariño,

Mama Nicole