Lactancia Materna¡Soy Primeriz@!

El PRIMER paso para tener éxito con la lactancia: Apego Oportuno o Precoz

La lactancia es lo más natural ¿no?

Todos podemos coincidir que la lactancia materna es una práctica natural e instintiva. Entonces, ¿cómo podemos explicar que existan tantas madres que no logran hacerlo o que lidian con muchísimas dificultades?. ¿Dónde está lo natural ahí?

Pues sí. La lactancia materna es un proceso natural e instintivo, siempre y cuando NOSOTROS MISMOS NO INTERFIRAMOS.

Todo inicia al momento del parto. Cuando la madre da a luz a su bebé (ya sea por cesárea o parto vaginal), se disparan una serie de procesos que eventualmente llevan a un amamantamiento exitoso. Sin embargo, justo después del parto, tenemos una serie de “protocolos” hospitalarios que son los que empiezan los problemas.

El apego precoz (o como a mí me gusta llamarlo: el apego OPORTUNO), es la práctica de colocar al bebé apenas nace o en la primera hora de vida, sobre el cuerpo de la madre en contacto piel con piel. El bebé está totalmente desnudo (sin manoplas ni gorrito) y la madre con el pecho al descubierto dando a ambos el tiempo y espacio para entrar en contacto y engancharse del pecho de forma instintiva.

Este proceso puede determinar aspectos del desarrollo de nuestros bebés, así como el éxito (o fracaso) de la lactancia. Así que me parece que hay que darle la importancia que merece

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Miren qué interesante esto:

En 1964, Kalus y colaboradores elaboraron un estudio con un grupo de madres primerizas. Las caracterísiticas eran: sin abortos previos, de edades entre 18 y 25 años, con embarazo normal y pareja estable. Luego las dividieron en dos subgrupos:

  • Grupo 1: se le permitió hacer el contacto “piel con piel” por 45 minutos. Luego se iniciaba el protocolo hospitalario llevandose al bebé y regresándolo a la madre a las 4 horas.
  • Grupo 2: lo que era el protocolo de rutina. Se llevaban al recién nacido inmediatamente después del parto para hacer el protocolo hospitalario sin contacto piel con piel y se lo daban a la madre a las 4 horas.

Se hizo seguimiento de ambos grupos por un año y estos fueron los resultados:

A los 6 meses de vida, los lactantes del primer grupo pesaban en promedio 490 gramos más y la mayoría conservaba una lactancia materna exclusiva en comparación con el segundo grupo. Al año se apreció mejor desarrollo motor en los bebés del primer grupo y en el segundo grupo hubo mayor número de infecciones y consultas médicas por morbilidad durante el primer año de vida.

Otra consideración importante es que, efectivamente, los recién nacidos vienen a mundo preparados para realizar esa interacción con su madre. Normalmente los recién nacidos duermen la mayor parte del tiempo y en sus primeros días tienen muy pocos momentos de alerta. Sin embargo, al nacer, al cabo de 3 a 5 minutos, comienzan un estado de alerta muy significativo de alrededor de 40 a 60 minutos (será el momento de mayor alerta durante el primer mes de vida). Es durante esta alerta, donde el recién nacido está genéticamente preparado para esta mágica interacción.

Lamentablemente, la práctica hospitalaria común retira al bebé privando tanto al niño como a la madre de los beneficios del apego oportuno.

Y, ¿cómo es el proceso de apego oportuno?

Me encantaría poder describirles ese momento según mi experiencia pero, al no tener esta información durante mi embarazo, pues no pude pedir que me dejaran a mi bebé para disfrutar de esta práctica 🙁 .

Sin embargo, el neurólogo infantil, Fernando Pinto lo describe de la siguiente forma:

En esta primera interacción madre-hijo, ocurren muchos fenómenos interesantes. Primero la madre observa a su recién nacido ojo a ojo. El niño responde concentrando la mirada en su madre. Luego comienza a tocarlo delicadamente y de manera progresiva, comenzando generalmente por las manitos, luego los pies y finalmente el resto del cuerpo. La madre le habla suavemente con voz de tonalidad alta. El RN responde con algunos movimientos tenues de cara y manos; esto confirma a la madre que el niño está atento y en comunicación directa con ella.

El niño llora. El llanto erecta los pezones maternos y estimula a las hormonas prolactina y oxitocina. Se produce una sincronía entre el lenguaje materno, cadencioso y los movimientos del niño. La madre lleva al RN al pezón y éste lo frota hasta que emerge la primera gota de calostro, plena de linfocitos T, linfocitos B y macrófagos, que entregan al niño la clave de los anticuerpos a formar, para defenderse de la flora bacteriana de la piel materna. Estos primeros momentos e interacciones son primordiales en el inicio del apego

Conclusión…

En definitiva, el apego precoz, oportuno, contacto piel con piel, contacto inicial o como lo quieran llamar, es una práctica que sólo trae beneficios para el bebé y la madre.

Afortunadamente, ya existen muchos países y centros de salud que comprenden la importancia de ese momento y le dan la oportunidad a la madre de disfrutar del mismo. Pero, todavía hay muchos lugares donde no se fomenta el apego precoz. En estos casos, tú MAMÁ CON CRIANZA INFORMADA si quieres disfrutarlo, debes averiguar cómo son los protocolos de tu centro de salud y pedir por escrito que te permitan realizar este contacto inicial.

Siempre que tu bebé nazca sano y tú estés bien, no hay necesidad que se lo lleven a una habitación aparte. ¡Pide que lo mantengan contigo! Estar en tu misma habitación y cerquita de ti es lo que lo hace sentir seguro, lo que necesita más que nada luego de haber vivido dentro de ti por 9 meses.

Esa primera hora de vida es SAGRADA, no dejes que te la impidan porque no vuelve jamás.

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Fuentes:

http://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-6-lactancia-y-crianza/lactancia-materna-contacto-y-apego/

PINTO L, FERNANDO (2007). Apego y lactancia natural. Revista chilena de pediatría. (Si tienes un tiempo, te invito a leer el artículo completo que vale la pena)

 

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